Sobre mí: Un blog interesado

Desde la puerta de Medialuna
No crean que voy a contarles mi vida el primer día. Una siente cierto reparo a la hora de desvelar sus intimidades, sobre todo si se trata de identificar a los miembros de mi familia, que son dos hijos, Dani y Pablo, criados a la par que Medialuna y una niña llamada Luz de tan solo cinco. La pequeña nos tiene maravillados. Nació en 2010. Sin previo aviso, cuando la economía española se tambaleaba, se presentó ella para advertir de que la vida puede depararnos sorpresas maravillosas. Lo mismo me ha ocurrido con Medialuna: No he dejado de sorprenderme desde que la fundé en 2000 ¡Cuánto me alegro!
Contar las curiosidades de una empresaria con familia numerosa podría resultar entretenido. Los relatos sobre cómo gestionar la adolescencia, sobrevivir a un divorcio y llevar adelante un proyecto empresarial complejo, tendrían suficiente carga emocional. 

Los que me conocen, saben que suelo hablar de mis vivencias profesionales y domésticas con la misma naturalidad. Nunca he puesto una barrera demasiada grande entre ambas. La mayor parte de los trabajadores de Medialuna han compartido mesa en casa y saben de mi vocación por la empresa. Soy la misma en casa que en el trabajo. Pero no pretendo entretenerles con estas confesiones en un espacio tan abierto. Este es un blog interesado. Me piden que hable de Comunicación.

Sin miedo a desnudarme
Lo haré, sin embargo, a mi manera, sin miedo a desnudar mis sentimientos. A fin de cuentas, este es el blog de una empresaria de la Comunicación que batalla cada día por demostrarse a sí misma que todo es posible: Hacer familia, hacer empresa y hacerlo bien. O, al menos, intentarlo.