Sobre mí: Un blog interesado

Desde la puerta de Medialuna siempre me parece emocionante
No crean que voy a contarles mi vida el primer día. Una siente cierto reparo a la hora de desvelar sus intimidades, sobre todo si se trata de identificar a los miembros de mi familia, que son dos hijos, Dani y Pablo, criados a la par que Medialuna y una niña llamada Luz. La pequeña nos tiene maravillados. Nació en 2010. Sin previo aviso, cuando la economía española se tambaleaba, se presentó ella para advertir de que la vida puede depararnos sorpresas maravillosas.¡Me pasé todo el embarazo de mudanza y rezando para estar tan sana que no tuviera que ausentarme demasiado¡.

Luz, con tan solo 10 días, se vino conmigo a Medialuna a trabajar. Ha salido bastante aplicada. Digo yo que será por eso. Nada es casualidad. Con ella me pasa lo mismo que con Medialuna: No he dejado de sorprenderme desde que la fundé en 2000 ¡Cuánto me alegro!

Contar las curiosidades de madre acerca de cómo gestionar la adolescencia al mismo tiempo que una empresa, tendría suficiente carga emocional como para entretener a más de uno. Pero no voy a hacerlo, por mucho que me tiente la inquietud.

Los que me conocen, saben que suelo hablar de mis vivencias profesionales y domésticas con la misma naturalidad. Nunca he puesto una barrera demasiada grande entre ambas. La mayor parte de los trabajadores de Medialuna han compartido mesa en casa y saben de mi vocación por la empresa y por mis hijos. Creo que soy la misma persona en todas partes, aunque reconozco que, a veces, me cambia el paisaje. Sobre todo cuando voy a Santander: siempre me provoca nostalgia mi tierra. Se me queda el gesto triste.

No pretendo entretenerles con estas confesiones cotidianas en un espacio tan abierto. Este es un blog interesado. Me piden que hable de Comunicación, que promocione Medialuna, que diga lo mucho que valgo: Dos carreras universitarias realizadas al mismo tiempo, un master en Comunicación, cursos y seminarios, y el convencimiento de que la sabiduría no se encuentra en los datos sino en el corazón. Siempre prefiero las emociones a las razones. He conocido a sabios que apenas dominaban la ortografía y viceversa.

Sin miedo a desnudarme
Lo haré, lo de contar mis avances profesionales, sin embargo, a mi manera, sin miedo a desnudar mis sentimientos, siendo yo misma. A fin de cuentas, este es mi blog, el de una mujer libre, independiente, administradora única de su empresa y de su casa que batalla cada día por demostrarse a sí misma que es posible hacer familia, hacer empresa y hacerlo bien o, al menos, intentarlo.Por último, les digo mi frase favorita: Es nuestra luz no nuestra oscuridad la que nos asusta.