Relaciones sin compromiso

Es la palabra de la felicidad. Con personas comprometidas me siento tranquila, confiada, querida. Hoy he estado en el Salón de los Idiomas de Madrid, junto a personas comprometidas con pymes llenas de buenos programas para aprender idiomas en el extranjero, con hijos o sin ellos, en todos los países.Irlanda (en la foto, la embajadora de este precioso país, junto al presidente de www.aseproce.org) y Canadá han sido los dos países invitados a este encuentro anual al que han acudido más de dos mil personas.

Mientras volvía a casa con Luz, pensaba en esta palabra tan importante- compromiso- que ha marcado las decisiones más importantes de mi vida: casarme, separarme, contratar y despedir, montar Medialuna y LoQueNoExistes, ganar y perder dinero, tener hijos y buenos amigos.

 Compromiso es amor, generosidad, capacidad de entrega. Tiene que ver con promesa. No entiendo las relaciones sin compromiso, ni en casa ni en el trabajo. Miento, las entiendo, pero las evito. Me traen recuerdos raros; me enseñan una Mercedes conformista, dadora, culpable de todas las posibles culpas, propias y ajenas, presa de vampiros energéticos, engaños o abusos de confianza. Como tú, hace tiempo que he decidido rodearme de personas comprometidas; de esas con las que sientes confianza. Son las que tienen una sola cara, no engañan ni te dan gato por león. Abundan poco, ciertamente; pero ¿por qué conformarme o contradecirme con todo lo que me ha costado construirme?

A menudo, he escuchado ese pesimista comentario que desanima el deseo de encontrar  personas buenas, trasparentes, que hablan con el corazón y son capaces de entregarlo:

- Mercedes, lo que buscas no existe.  En el trabajo, lo importante es que las cosas se hagan bien técnicamente; la gente va a lo que va y punto. 
Nunca me lo he creído y, a medida que avanzo, menos aún me lo creo. Estoy en el empeño de rodearme de personas que practiquen el compromiso con la vida, con las tareas, con el trabajo, con su familia o con su gente. Y, por supuesto, conmigo. No divido espacios. Aquella mujer comprometida y aquel hombre comprometido lo son en casa igual que en el trabajo, en la escuela o en el bar. Aquellos que creen ser comprometidos porque atienden a los hijos, a la pareja o la consuegra, a costa de (por ejemplo) escaquearse en el trabajo, acaban resultando destructivos y viceversa.

Ciertamente, el compromiso es un valor de la persona; una virtud que se practica en todos los ámbitos de la vida y que poco tiene que ver con las circunstancias externas o el entorno en el que se encuentre la persona. Soy comprometida en todas partes, no escatimo confianza. Y, sinceramente, es lo que me ha permitido mantener mi casa, mi familia, Medialuna y LoQueNoExiste..

Me he puesto una alarma emocional para alertarme ante los tacaños o los cortos emocionales.  Reconozco que me sigo llevando disgusto,  a pesar de todas mis precauciones. Vuelvo a escribirme el perfil de estas personas sin compromiso para que no se me olviden. Así las describo:

  • Cuentan poco de su vida. Solo si les preguntas y con algunos monosílabos
  • A menudo, esconden o desconocen sus propios sentimientos
  • Sobre todo observan y callan. Parecen encantadores.
  • Suelen preferir escuchar a hablar
  • Evitan profundizar en conversaciones sobre su vida
  • Aparentan no tener ningún drama, ni lloran, ni son conscientes de que sufren; jamás muestran sus debilidades ni tienen la culpa de nada
  • Son poco o nada espirituales
  • Aparentemente, se muestran optimistas aunque no lo son
  • Son orgullosos y callan cuando algo les molesta
  • Observan y ven qué pueden obtener de placentero. La vida está para que reciban, no sienten la responsabilidad de servir a nadie, salvo que eso les haga sentir importantes o superiores
  • A menudo, mienten; aunque digan que no les gusta
  • Manipulan la realidad en beneficio propio. 
Este perfil abunda. Llevo un radar en el bolsillo para detectar esta clase de personalidades y, sin embargo, me la siguen pegando con tomate de vez en cuando. Soy confiada de nacimiento, ¿será esta una mala virtud mía para gestionar mi casa y mis empresas? Ando investigando en ello. ¿Tú qué opinas? @MPpescador

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