viernes, 19 de septiembre de 2014

Nunca pensé que llegaría tan lejos

Lo confieso: miro esta foto y creo firmemente que Dios me ama, el mundo es un lugar apasionante y la vida una caja de increíbles sorpresas. Ahí, tomándome un vino en el mismísimo Cañón del Colorado. Es domingo de mayo de 2014. Sola de familia, de hijos, de maridos, de amantes, de empleados, de clientes o potenciales animadores. Sola con un vino en el principio de todo. Retratada por un piloto americano con cara de Kevin Costner, acompañada por la autora de loquenoexiste, Heléna Kurçab, esperando una puesta de sol irrepetible.

Esta imagen significa mucho: amistad, resistencia al miedo, ganas de vivir, necesidad de encontrarme conmigo misma, tal vez con el único fin de despedirme con un sencillo gesto de hasta aquí he llegado. También me inspira confianza; la idea de que casi todo es posible si te empeñas; incluso ver con tus propios ojos ese impresionante territorio de las películas del oeste que tanto le gustaban a tu padre. Francamente, nunca pensé que llegaría tan lejos en helicóptero. Les regalo esta foto sin ánimo de presumir. Agradecida a la vida, como una reflexión de viernes. Sincera, eso sí.

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