lunes, 17 de septiembre de 2012

You can do it!

Es la frase del otoño: optimista, rápida, necesaria, llena de energía y de confianza. También es el título del nuevo libro de loquenoexiste que en estos momentos se encuentra en imprenta. La nueva obra contiene el método más rápido, más inteligente y más eficaz para aprender a pronunciar inglés correctamente. En el subtítulo se lee una frase muy cierta: El último Empujón a tu Inglés. O lo que es lo mismo: lo que necesitas leer inmediatamente para dejar de pensar que nunca llegarás a alcanzar ese nivel de fluidez en el idioma que tanto deseas. Lo ha escrito una amiga que llegó a España con lo puesto, procedente de Australia, dejando tras de sí familia y amigos, miles de libros y cientos de maletas llenas de cosas prescindibles. Jacci, como la conocemos todos en España, es una mujer con bondad, creyente, valiente, consciente, ejemplar. De origen polaco, la autora dedica este libro a su padre, un músico polaco que le enseño el valor del compromiso, la integridad y la determinación para conseguir logros en la vida. Jacci canta de maravilla y ha grabado con su propia voz un CD que incluye este libro para que cualquiera pueda escucharla y seguir sus clases. No se lo pierdan. El libro estará en librerías muy pronto y es verdaderamente útil. Medialuna va a encargarse de la campaña de relaciones públicas de la obra que se presenta el próximo 4 de octubre en la Asociación de la Prensa de Madrid a las siete de la tarde. La entrada es gratuita previa confirmación.


lunes, 10 de septiembre de 2012

El primer día de clase

Dice Bernabé Tierno que la edad de oro del niño son los cinco años, una etapa en la que todo lo que ocurre nos marca para casi siempre, aunque no lo recordemos ni seamos conscientes de ello. Este verano escuché a un amigo que supera los 50 decir: la infancia es el patio en el que jugamos toda la vida. Hay infancias de todo tipo y días en la infancia que probablemente no olvidemos jamás. El primer día de colegio supongo que no es intrascendente. Algunos lloran desconsoladamente agarrados a las faldas de su madre y siguen llorando durante horas su soledad. Otros se quedan impasibles, entretenidos con el primer amigo que encuentran a su paso. Algunos siguen queriendo volver a aquella infancia a pesar de lo mucho que lloraron; otros continúan añorando el aula y los amigos de la escuela, incluso los siguen buscando en facebook. Algunos continúan llorando hoy aquel abandono irremediable.