viernes, 27 de mayo de 2011

Contadores de historias o la importancia del storytelling

Nuestro trabajo ha sido siempre contar historias, montar relatos interesantes acerca de una marca, un producto, una institución o una compañía de manera que los públicos a los que nos dirigimos se sientan atraídos por nuestra narración y la compartan con los demás. Este trabajo que ahora se vincula exclusivamente a la llegada de las redes sociales, lo llevamos desarrollando los profesionales de las relaciones públicas desde el principio. En muchas ocasiones, les contamos una historia a nuestros seguidores (léase periodistas) con la intención de que les guste y la compartan con sus fans.

Nosotros, que ahora planeamos estrategias comunicativas en redes sociales, sabemos que lo que diferencia una campaña exitosa de otra que no lo es, lo que hará que el boca a boca se extienda y nuestras acciones sean compartidas por los usuarios de manera espontánea, sigue siendo, sin duda, el storytelling.

Antonio Núñez, en el libro Será mejor que lo cuentes, define el storytelling como “el arte y la técnica utilizada para narrar cualquier tipo de relato: desde una película o campaña publicitaria a un informe comercial o una presentación de empresa”. En Medialuna tenemos claro que en una estrategia de comunicación a través de redes sociales el storytelling, el contenido, es lo fundamental.

Contar una buena historia, original, con gancho, atractiva, que despierte el interés y consiga destacar entre otras muchas es el punto clave. Las personas que nos dedicamos a las Relaciones Públicas somos buenos contadores de historias. Las redes sociales son una herramienta más con la que contamos para difundirlas, una herramienta que genera notoriedad y nos abre la puerta a un amplio público.

Estela Cayón
Ejecutiva Medialuna
Área Campañas Digitales

viernes, 20 de mayo de 2011

Medialuna en 2011, nuevos pastos

He aprendido que la cantidad de amor en una empresa es directamente proporcional a su positivo o negativo resultado. Deberíamos tener un termómetro interno para medir estas proporciones cada mañana. En función de la dosis de bien y mal (entendido como amor y odio) los números acaban subiendo o bajando. Incluso en adversas circunstancias, sobreviven aquellos que tienen más energía positiva. Les parecerá algo simple, pero créanme: cierto. En ambientes desagradables acaban sufriendo todos, empleados, empresarios, clientes y proveedores. El desánimo espanta a los números. ¡Del ánimo depende casi todo!

No voy a seguir con esta idea de la vaca y el amor para no parecer una frívola, pero les diré lo último: mi vaca, aunque ya no es tan joven como en la década anterior, es una buena vaca. Tenemos buenos pastos y nos ocupamos de ella con la suficiente paciencia y animosidad. Da suficiente leche. E incluso ha tenido terneros. El futuro por delante. Los nuevos ternerillos son muy graciosos, entretenidos. Están divirtiéndose mucho con campañas digitales, metidos hasta el hocico en las redes sociales. Dan sus frutos. 

Afortunadamente, pasaron los tiempos de flaquezas y malas hierbas. Aunque hay que permanecer vigilante, aprender de lo vivido para tener siempre a mano las vacunas necesarias. Desde la nueva oficina, más funcional, de techos altos y espacio generoso, las cosas se ven de otra manera. La crisis la afrontamos con imaginación, nuevos servicios, mucha eficacia, rapidez y resultados. Las empresas necesitan de nuestros servicios para seguir en la brecha. La comunicación es más necesaria que nunca.

2010, Medialuna y la vaca

Los dos últimos años de la primera década han sido duros. Los problemas de crecimiento no siempre se resuelven sin traumas. Ocurre en casi todas las empresas: tras esos primeros siete años de emocionante expansión, las cosas empiezan a transformarse y acaban cambiando de aspecto. Ya no son lo que eran. 

La crisis ha hecho mella en el sector, algunos clientes transmiten su intención de bajar los precios o dejar de contratar cualquier servicio externo. Hay empresas que han cerrado oficinas y despedido a cientos de empleados. Lo vivo en medio de un desagradable ambiente interno en el que toca hacer ajustes. De cuentas. De equipo. Las empresas no son más que grupos de personas unidas en torno a un mismo proyecto económico para ganarse la vida. Personas alrededor de una vaca que intentan ordeñar. Hay vacas que dan más o menos litros de leche, de distinta calidad. Para que siga dando leche hay que cuidarla, sacarla a pasear, a pastar en un buen prado, hay que darla buen alimento. Las vacas también aprecian el cariño. La vaca, para que dé leche, tiene que estar bien cuidada y alimentada. Dejamos a la vaca un poco triste, incluso abandonada. Hubo que tratarla con medicamentos para que recuperase la salud. 

Nos la llevamos a otro lugar, más despejado, en el norte de Madrid, concretamente en Las Tablas y tuvo durante un período de tiempo buenos alimentos y mucho sol. Creo que está curada de malas hierbas, que vuelve a sonreír. De los problemas, o se sale fortalecido, o se perece. Esta empresa salió fortalecida, al menos en entendimiento y carácter.

martes, 17 de mayo de 2011

Los ocho consejos de Medialuna para lanzar un libro en redes sociales

La campaña en redes sociales para dar notoriedad a la nueva obra American Psique, de Cesar García, (editado por LoQueNoExiste) es un ejemplo de cómo Internet y las redes sociales sirven para la promoción y la comunicación en los tiempos modernos y de forma rentable. Centenares de lectores están siguiendo al autor de esta nueva obra en Twitter, Facebook, LinkedIn y en el propio blog de César García, que a pesar de encontrarse en la Univeridad Estatal de Washington, parece estar cerca de todos. Esta es la recomendación de Medialuna, responsable de la campaña digital:
  1. Cree un blog: Lo mejor es que el autor, en este caso lo hace Cesar García, hable de la obra desde su punto de vista personal aportando opiniones cercanas que complementen las ideas del libro, contestando las preguntas de lectores. 
  2. Abra perfiles en distintas redes sociales: en función de la temática de la obra editorial elegiremos cuáles son las redes en las que nos interesa aparecer. Pueden convivir perfiles tanto de la editorial, como del libro o del autor que se complementen. 
  3. Preocúpese del contenido: El valor del contenido atraerá a lectores y curiosos. En la red, como en los libros, funciona el boca a boca y ésta siempre es la mejor manera de crecer. Tener definido el storytelling es fundamental. 
  4. Escuche diariamente a los usuarios: conozca a sus seguidores, qué les gusta, qué cosas de las que comparte con ellos son más comentadas, vea cómo puede mejorar el contenido en función de la demanda… 
  5. La importancia del boca a boca: intente generar ruido, que otros hablen de su obra, contacte con sus públicos de interés, infórmeles de su propuesta y tenga paciencia. Para construir el boca a boca hay que contar una buena historia y esperar que otros la difundan. 
  6. Seleccione grupos de interés con similares objetivos dentro de las redes sociales generales: dentro de cada red la gente se organiza y vincula con aquellos con los que comparte intereses similares. Así podemos localizar grupos de libreros, editoriales, lectores, personas preocupadas por la política, la psicología.., o cualquier tema que se nos ocurra. 
  7. Descubra redes especializadas en su ámbito: editores, libreros, profesionales de la política y la sociología- en el caso de American Psique- poseen redes profesionales en las que se comunican. Entre en ellas. 
  8. Identifique a aquellos blogueros interesados en su obra: Hoy cualquiera puede ser periodista, o ejercer de informador, desde el pueblo más recóndito del mundo y con un simple ordenador. Los blogueros influyentes son seguidos por miles de internautas. No se olvide de enviarles la obra, si puede, y de mantener una relación fluida con ellos.

martes, 10 de mayo de 2011

Las redes y la rueda

La humanidad siempre ha vivido bajo el signo (y la ilusión) del progreso continuo. Imaginad el descubrimiento de la rueda en el quinto milenio de la tierra, y cómo calcularían entonces su repercusión en el PIB de aquel año. ¡Ha ocurrido tantas otras veces! Fue con la rueda –pero también mucho antes, con otros inventos igualmente prodigiosos- cuando se pusieron primeras piedras de futuro, varias cada año según las agencias de patentes. O quizás no. Aunque parezca que avanza a mucha velocidad, el progreso va y viene. 

Desde la rueda tuvieron que pasar milenios interminables antes de que desapareciesen de las ciudades los caballos y los aguateros, y antes de que los periódicos certificasen que por fin se había plantado aquí la modernidad. Alguien dijo lo mismo cuando se embotelló el agua carbonatada. Pero ahora tenemos las llamadas Redes Sociales, la prodigiosa invención que cambia nuestras vidas y la manera de gestionar ocios y negocios (nec otium: no ocio).

Esta crisis tan brutal se ha producido mientras el mundo se llenaba la boca con la idea de un progreso prodigioso. Y ya se ve: vino y se queda entre nosotros unos cuantos años. No escarmentamos de anteriores afirmaciones temerarias. Por ejemplo, vivimos la zozobra de si va a desaparecer la Prensa, arrastrada por Internet. También se dice sobre los libros en papel. Se exagera, aunque hay que estar atentos. Nuevos emprendedores instalados en la oportunidad de Internet presumen a menudo de no leer periódicos impresos, de “no creer en el papel”, y aseguran estar ahora “en otra era”, en la digital, donde todo es diferente y lo demás- si existe-está destinado a morir.

No es nuevo el sentimiento de creer haber cruzado de era. Cuando llegó el cine también se dijo que desaparecería el teatro; cuando llegó la televisión, se predijo el hundimiento del cine, y la radio iba a acabar con los periódicos... 


“La información está al alcance de todos, 
pero la abundancia es una complicación”

Otro cuento es el de la comunicación. Desde Aristóteles nadie discute que el hombre, como animal político, se distingue por su capacidad para comunicarse. Pero entonces era sencillo. Llegaba Protágoras a Atenas, se corría la voz con emoción -¡Ha llegado Protágoras!-, y la gente se amontonaba en la plaza principal para regocijarse escuchando al gran sofista. Aquella tarde era como si jugase la selección nacional de fútbol. Nada es tan sencillo ahora. Es más difícil vender una buena idea o un buen producto. Este nuevo progreso nos ha procurado muchas más redes, interlocutores dispersos, nuevos mensajes y múltiples formas y fórmulas de transmitirlos. Y, sin embargo, a pesar de esta mayor y más compleja comunicación, aumenta el número de personas ensimismadas, ajenas al sistema o aisladas en una urna tecnológica. 

La información está al alcance de quien quiera usarla, pero la abundancia es una complicación. Lo sufren cada día los gabinetes de comunicación de todo tipo, se lo plantean los empresarios y directivos de empresas que tienen los ojos abiertos al futuro. El reto es saber aprovechar los nuevos medios (y las nuevas tecnología) para que el trabajo –queda dicho- haga más feliz el ocio y mucho más rentable el negocio. O sea.

viernes, 6 de mayo de 2011

La fuerza de las redes sociales, nuevas campañas

Existen mecanismos de comunicación que en estos tiempos están dando buenos frutos con presupuestos competitivos. Me refiero a la utilización de las redes sociales para lanzar mensajes a públicos directos. Desde Medialuna estamos desarrollando campañas informativas que atraen la atención de grupos de gran interés, asiduos de las redes sociales, y que encuentran en ellas refugio para sus vidas, fuentes de información cotidiana, entretenimientos….Todo está ahí. 

Para acertar en redes sociales hay que crear contenidos de valor

Logramos -con la difusión de mensajes y la puesta en marcha de actividades- que conversen, que escuchen, que comenten, que reciban premios, que participen en concursos, que se entretengan. Que se emocionen, a veces, con una historia; que entren en contacto con el autor de un libro y realicen preguntas en directo. La forma de comunicación ha cambiado. Resulta mucho más compleja hoy y al mismo tiempo más arriesgada. Todo es directo, y el directo tiene sus riesgos. Cada día hay nuevos ejemplos, sencillos, pero ilustrativos de cómo la comunicación en estas nuevas plataformas digitales: facebook, twitter, twenti, linkedin, YouTube, flickr…permite incentivar las ventas, crearse una marca personal o participar en un evento. La gran mayoría de las empresas quieren y han decidido estar ahí, pero no siempre tienen claro cómo hacerlo, ni, sobre todo, cómo continuar ese diálogo una vez abierto. Las redes sociales se han convertido en objetivo y diana de numerosas organizaciones que desean acercarse a sus públicos, llamarles la atención, hablarles de lo suyo…, y saben que ellos, sus clientes, sus consumidores, están ahí y pasan en ese espacio virtual cientos de horas comunicándose con otros, con su red. 

El Guardián entre el Centeno hubiera triunfado igualmente en redes sociales

Sólo contenidos de interés, historias atractivas, enriquecedoras, interesantes y extraordinarias podrán atrapar la atención de una sociedad o de grupos de individuos cada vez más hiperactivos en Internet. No son los informáticos -con todo el respeto a esta inteligente tribu humana- los que se apoderarán de las relaciones sociales en Internet, ni tampoco los mal llamados ‘expertos en redes sociales’, sino los expertos relaciones públicas, los creadores de contenidos, de información de valor, los estrategas.

El mundo no ha cambiado. Los sentimientos tampoco. Sólo ha variado el canal a través del cual circulan en mayor o menor medida las emociones. Pero El Guardián entre el Centeno hubiera triunfado igualmente si alguien lo hubiese escrito en Internet. El autor tendría el mismo valor. La historia sería igual de emocionante. Sin duda. Las redes sociales permitirán que el boca a boca sea mayor, y probablemente, más inmediato.

jueves, 5 de mayo de 2011

En crisis, más relaciones sociales

Boletín Medialuna mayo 2011
Salvo contadas excepciones, en España las empresas han reducido escandalosamente sus presupuestos de Marketing y Comunicación durante los dos últimos años. En cómo han utilizado la tijera, a la hora de ajustar, se distinguen unas de otras. Algunas lo han hecho sin miramientos, arrasando con departamentos de comunicación al completo, incluida la veteranía de valiosos directivos. Otras, hablando de lentejas: esto es lo que hay.

La virulencia de esta crisis y la rapidez de su impacto apenas han dejado tiempo a la reflexión y las consecuencias de las decisiones tomadas durante esta crisis también se harán notar en el futuro. Probablemente se recuperarán mejor aquellas compañías que lograron mantener en funcionamiento sus órganos vitales, entendiendo dentro de éstos a las Relaciones Públicas.

La necesidad de mantener relaciones con los públicos objetivos, generando confianza y lazos firmes, no solo continúa en períodos de crisis, sino que aumenta. El negocio, para existir, necesita relaciones. Para crecer, muchas más. Para brillar, confianza. En esta, precisamente, reside su principal fortaleza comercial.


Las Relaciones Públicas son efectivas,
rentables y necesarias para superar las dificultades

He aquí tres razones por las cuales las empresas y organizaciones deberían usar precisamente esta disciplina de la Comunicación, la de las Relaciones Públicas, para mantenerse vivas en tiempos de dificultad y salir fortalecidas cuando vengan las vacas gordas:

1) Por efectividad: Las Relaciones Públicas son más efectivas que otras disciplinas de la comunicación (publicidad, promoción, marketing) para generar confianza y credibilidad con los distintos públicos a los que una compañía u organización debe dirigirse: consumidores, empleados, grupos de presión, medios de comunicación.

2) Por dinero: Son más rentables en la consecución de índices de notoriedad. El desarrollo de una campaña informativa, a través de una estrategia de Relaciones Públicas adecuada, suele conllevar un coste relativamente pequeño para los resultados que se obtienen en términos de imagen, repercusión pública e impacto.

3) Por responsabilidad: Las grandes empresas -también las pequeñas- no pueden ni deben funcionar con una mentalidad cortoplacista. Las relaciones y los lazos afectivos que han creado a lo largo del tiempo han de mantenerse y no sufrir, a ser posible, lagunas largas. El coste del silencio puede resultar mucho mayor que el ahorro que supone la falta de actividad.

¿Cómo conseguir el puzzle perfecto en el presupuesto de Marketing cuando los recursos económicos son menores? Cortar sin miramientos no parece la opción más inteligente, salvo que el azar quiera ponerse de su parte. Conviene aumentar el ingenio, buscar las mejores ideas al menor coste posible, sabiendo que en crisis uno no puede permitirse el lujo de tirar dardos a cañonazos, sino de apuntar en la diana correcta. Las Relaciones Públicas deben permanecer siempre como la cabeza principal de la organización, su médula ósea, su corazón.