viernes, 29 de abril de 2011

Los orígenes de esta empresa (IV)

El primer plan de negocio de Medialuna. Año 2000.
¿Qué puedo ofrecer en un mercado dominado por las multinacionales, especialmente americanas?, me preguntaba en mayo de 2000.

Misma calidad, mismo servicio, experiencia internacional, mejor precio, más cercanía, frescura, mucho trabajo. Conocimiento. Era un mercado que comenzaba a madurar, en el que otras agencias habían ganado dinero. Pertenecía a la segunda generación de Relaciones Públicas, había aprendido de las grandes y destacaba con éxitos en las campañas desarrolladas. Tenía lo principal: el conocimiento; aunque entonces no era consciente de este importante valor.

¿Qué tipo de servicios?
Busqué diferenciarme, necesitaba algo más. Intenté especializar la empresa en un área original: el del sector de la mujer. Esto me permitió acercarme a algunas instituciones y empresas. Desarrollé la estrategia de acercamiento mediante la realización de un estudio de imagen sobre 'mujer y la comunicación', para presentarme a potenciales clientes. Muchos me recibieron con el pretexto del estudio. Ninguna empresa me contrató entonces para hacer campaña alguna relativa a las mujeres. Fue mucho después...curiosamente en 2011 hemos organizado para las instituciones europeas el Dia Internacional de la Mujer... Aquello del principio era sólo una estrategia de salida para llamar la atención. Sin duda Medialuna estaba destinada a ser una agencia global, capaz de crear grupos especializados en todos los ámbitos y sectores empresariales. Así ha sido.

Si planeas montar tu propio negocio, no olvides escribir tu plan. Tampoco el calendario!

Funcionó. Creo que escribir el plan de negocio me ayudó mucho. ASEME me regaló un libro con todos sus apartados. Esta asociación de mujeres empresarias y directivas, a la que pertenezco todavía y por la que siento gran apego, fue el trampolín de uno de mis primeros proyectos facturables durante los primeros meses de andadura: la realización de un estudio sobre la presencia de mujer en el Comercio de la Comunidad de Madrid, para la Dirección General de la Mujer.

Fue como el mensaje de un ángel venido de alguna parte. Aquellas dinámicas de discusión con grupos con mujeres comerciantes de distintas zonas de la comunidad de Madrid, hablando de sus experiencias empresariales, de sus sufrimientos y alegrías; de cómo veían y habían iniciado sus negocios me ayudaron mucho a entender. Algunas eran madres de familia que, sin estudios, ni conocimientos, ni universidad alguna, habían logrado pequeños imperios en los que se cobijaba toda la familia hasta entonces sin trabajo.

Tenía kilos de ilusión en 2000. No pretendía hacerme rica, sólo pensaba en crear una empresa que funcionara, creativa, con prestigio, con personas.

Siempre hay algún ángel misterioso que te sigue y aparece cuando menos te lo esperas. Ese joyero, mi joya, como solía llamarlo ... en realidad era el joven dueño de una importante fábrica de relojes internacional empeñado en desarrollar una cadena de telefonía para AMENA. No sé por qué dejo de hablarme de aquella manera tan radical. A veces las personas desaparecen de tu vida de la misma manera en la que entran en escena: de repente. Me pidió un estupendo plan de comunicación, en aquellos primeros meses del año 2000, para la cadena de tiendas que iniciaba con un grupo de socios-amigos: diseño de identidad corporativa, folletos, un plan de buena vecindad en la zona para dar a conocer la primera tienda…él . El plan se hizo, ya lo creo. La cadena fracasó sin embargo. Creo -aunque nunca me lo dijo- que desconfió de una frase escrita dirigida por mi a su socio principal: “ruego por favor se abone la factura enviada con la mayor brevedad posible”.

Gran lección para la posteridad: nunca pongas por escrito nada negativo, las palabras, en el mundo empresarial, están para que suenen bien. Sí. Necesitaba ser muy rígida en los cobros; algo que nadie percibía y que tampoco podía confesar. Gracias, Roberto. Tu presencia en aquel año 2000 fue fundamental, aunque nunca llegaras a saberlo. Sin embargo, te aseguro que pocas veces trabajé con tanto entusiasmo. La última vez que te vi fue en el Círculo de Bellas Artes, en 2001, en la presentación de mi libro Viagra. Claves de la Campaña de comunicación que convirtió a este fármaco en un fenómeno social, otra de mis aventuras del principio para sobrevivir y florecer. Las cosas que uno tiene que hacer para ganarse la vida! Yo que soñaba con escribir un libro de amor :)

La amistad es siempre la mejor cuenta de resultados y hoy, lo único que siento es haber perdido por el camino ¡Mi impaciencia traicionera! ¡Y eso que no tenía entonces la blackberry para escribir lo primero que se me pasara por la mente a la velocidad del rayo! Esta sí que es una máquina peligrosa ... Lo que uno piensa por la noche, mejor transmitirlo por la mañana, después de haber descansado y dormido, nunca en plena zozobra.

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